Piedra, pizarra y madera... los materiales tradicionales de la arquitectura castellana para esta antigua casa señorial, emplazada en un tranquilo pueblo de la Alcarria. Ambientados en un estilo campestre, con algunos muebles de anticuario y otros de artesanía de la zona, sus interiores exhiben una austeridad premeditada que asimila los cánones rústicos actuales. Como resultado, un ambiente acogedor.
Las estancias, visten suelos de pizarra y madera y pintura a la esponja en las paredes en tonos cálidos. Y como lo rústico no tiene porqué estar reñido con la comodidad, los cuartos de baño han sido equipados con duchas de hidromasaje. |