PIEDRAHITA
Antigua cabeza del Señorío de Valdecorneja , propiedad de la casa de Alba, que abarcaba casi un centenar de pueblos y aldeas. El ajardinado palacio de los Duques de Alba, neoclásico y versallesco, hoy escuela pública, ratifica este pasado de esplendor.
La plaza, con su fuente, sus veladores, sus árboles y sus soportales, representa el espacio con mayor sabor de la villa.
En un lateral de la plaza está situada la Iglesia de la Anunciación, en cuyo interior se puede contemplar el altar de los Reyes, además del retablo del Cristo de las Batallas o la valiosa tabla de Santa Ana y la Virgen.
Otros monumentos de interés son los conventos de Santo Domingo y las Carmelitas, o la casa del poeta Gabriel y Galán.
La amistad de la duquesa Cayetana de Alba con Goya atrajo al pintor a esta villa, y en su honor se viste de gala a finales de Junio. Las Fiestas Goyescas incluyen teatro, música, danza, espectáculos y un gran número de majos y petimetres.
PEÑANEGRA
Si tomamos la carretera que nos lleva desde Piedrahita a La Herguijuela, ascenderemos el puerto de Peña Negra, con unos paisajes maravillosos y lugar ideal para practicar el parapente y ala delta.
EL BARCO DE ÁVILA
Es un pueblo rico en patrimonio. La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, gótica del siglo XIV, y algo más austera de lo habitual, es su mejor exponente. En su interior destacan un Cristo de la Agonía y la Virgen de la Silla, de Felipe Bigarny.
Construido sobre fortificaciones vetonas, el castillo de Valdecorneja se remonta al siglo XIII. Fue residencia de los duques de Alba. En él se realizan diversas actividades culturales.
Otros monumentos destacados son un puente medieval sobre el Tormes, restos de muralla, la Puerta del Ahorcado y la ermita del Cristo del Caño. Posee una coqueta plaza mayor.
En su gastronomía destacan las judías, con denominación de origen.
El VALLE DE JERTE
Siguiendo la Nacional 110, de Barco de Ávila hacia Plasencia, y una vez culminado el Puerto de Tornavacas, se inicia el descenso a este bonito valle. Cuenta con pintorescos pueblos: Tornavacas, Cabezuela del Valle, Jerte y Navaconcejo. Es famoso por la flor del cerezo y sus ricos embutidos. En verano nos podemos refrescar en muchas de sus gargantas y pozas naturales.
BÉJAR
El río Cuerpo de Hombre riega esta pequeña villa, de tradición textil y con una valiosa nómina monumental, declarada Conjunto Histórico-Artístico. Su vida se desarrolla en torno a dos principales arterias: la alargada Calle Mayor y la Calle de Colón. La ciudad es cabecera de una zona montañosa con numerosos alicientes paisajísticos y deportivos: la Sierra de Béjar.
La Plaza Mayor, porticada en dos de sus lados, alberga el Ayuntamiento, con una hermosa fachada renacentista con dos galerías con arcos de medio punto y decorada con medallones y escudos. Frente a él, la iglesia del Salvador, de origen románico, aunque modificada en siglos posteriores.
El Palacio Ducal, del siglo XVI, levantado sobre los restos de otro musulmán, merece la pena su visita.
Pasearse por el parque “El Bosque”, es una auténtica delicia.
Los amantes de la nieve pueden practicar su deporte favorito en La Covatilla, con sus 6 pistas de esquí balizadas (4,5 km en total) y una pista de fondo de 5 km.
CANDELARIO
El magnífico paraje natural en el que se encuentra, y su bien conservada arquitectura popular, fundamentan el atractivo de este pueblo serrano, cercano a Béjar, que pasa por ser uno de los más bellos de España. Un concierto de aguas rumorosas acompaña en su descenso el caminar de los visitantes
Gracias a su clima serrano cuenta con una rica gastronomía, destacando los productos chacineros curados en los desvanes de las típicas casonas.
Las casas choriceras son de granito en la base, gruesos muros encalados con entramados de madera, tres plantas, con balcón corrido, patio o picadero y batipuertas.
La Iglesia Parroquial es gótica tardía, con un precioso artesonado mudéjar en su Capilla Mayor.
PUEBLOS DEL VALLE DEL TORMES
Aguas arriba del Tormes, a no muchos kms de Barco, existen pozas naturales, de frescas y cristalinas aguas, donde pasar un día agradable en verano. También podremos degustar la gastronomía lugareña en sus merenderos y restaurantes.
La encontraremos en muchos pueblos: Navalguijo, Bohoyo, Navalperal de Tormes…
A menos de una hora de las casas se encuentran las ciudades de: Avila, Salamanca y Plasencia. |